¿Quién es Casandra y por qué grita?

En la mitología griega Casandra fue hija de los reyes de Troya y sacerdotisa del templo de Apolo con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedió a los arcanos de la adivinación, la sacerdotisa rechazó el amor del dios. Éste, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: Casandra seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos.

Tiempo después, Casandra previó la caída de Troya y todo por lo que luchaba, pero le fue imposible prevenirlo: tal era la maldición de Apolo. Pese a su anuncio repetido e insistente de la inminente desgracia porvenir, ningún ciudadano ni sus propios padres dieron crédito a sus vaticinios.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Por qué Dalí no venía a México?

Hablamos de un país en donde un ciudadano (famoso en un primer momento por eventos que aclararemos más adelante) es capturado por la Policía Federal bajo el presunto cargo de haber cometido un delito del fuero federal con información obtenida gracias al servicio de Inteligencia de este país, el cual es financiado por la Iniciativa Mérida –acuerdo bilateral entre Estados Unidos y este país del que hablamos para capacitar y modernizar a sus fuerzas del orden en contra del crimen organizado-, y cuyos recursos son utilizados para fisgonear en las páginas personales de las redes sociales de la presunta amante del presunto delincuente en cuestión (el domicilio donde se escondía el presunto delincuente fue ubicado gracias a la lectura minuciosa de los datos del perfil de su amante en Facebook, según se reporta). 

Así es como se asesta, un golpe importante de la Policía Federal contra el crimen organizado”, en palabras del titular del Poder Ejecutivo del país al que nos referimos. En otras palabras, el operativo con el que se capturó a nuestro presunto delincuente se reduce hacia un cierto voyeurismo en internet financiado con el dinero de los contribuyentes estadounidenses.

Sí, hablamos de ese país en donde la condena a delitos del fuero federal (sin importar si es al ciudadano en cuestión o a cualquier otro) la realiza –a manera de reality show- la sociedad a través de una entrevista presentada por un economista TELEVISivo (cuyo pobre conocimiento sobre la sociedad y su funcionamiento le merecerían el retiro de su título universitario) en horario estelar, con la complacencia y beneplácito de las autoridades federales que lo capturaron.  Prestando a nuestro ciudadano para realizar la tragicomedia a la que nos venimos refiriendo, se reproduce el teatro propagandístico actual el cual carece de cualquier validez legal. Tan típico del país del que hablamos...

Son tan disímiles y complicados los límites jurisdiccionales en este país que es necesario preguntarse: ¿de qué se le acusa  a tan distinguido ciudadano y quién lo hace? Compañer@, te invito a hacer memoria y a ser crític@ con esta información. El 25 de enero de 2010, se le dispara en la cabeza al futbolista paraguayo y americanista Salvador Cabañas en el Bar Bar de la Ciudad de México. Milagrosamente no muere pero sufre como efecto secundario la incapacidad neurológica de recordar al autor material de este cruento suceso. A los pocos días del suceso, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal inicia una averiguación previa en contra de José Jorge Balderas Garza (alias “el JJ” y el ciudadano al que venimos haciendo alusión) por el cargo de tentativa de homicidio contra el futbolista (el cual es un delito del fuero común cabe destacar). Presuntamente, –porque en este caso todo se especula, nada se comprueba- el “JJ” además de manejar una empresa de transportes también se dedica al narcomenudeo (algunos kilos de cocaína a la semana) como medio millón de ciudadanos más, según una nota de El Universal en agosto de 2008.

Casi un año después de este acontecimiento, el “JJ” es apresado gracias a las herramientas técnicas y capacidades operativas previamente mencionadas del servicio de Inteligencia (el voyeurismo y la mala inversión de los contribuyentes estadounidenses). ¡Éxito! Lo único que resalta en el proceso es que ahora se presenta en un ejercicio meramente propagandístico al “JJ” como el presunto líder del narcomenudeo en la zona metropolitana del Valle de México. Esto significa que nuestro ciudadano pasó –en menos de un año- de ser un simple pistolero nocturno con gusto por las mujeres y el alcohol, a ser el cacique, amo y lord del control de droga en una zona habitada por 23 millones de personas. Esto fue posible gracias a los estrechos vínculos entre el “JJ” y la red criminal del capo “La Barbie” con el cual, además de compartir intereses económicos no comprobados y pobremente expuestos, se prestaba la ropa de vez en cuando.

NOTA AGREGADA EL 17 DE SEPTIEMBRE:
(Pero dada la incapacidad de nuestras autoridades de motivar y fundamentar de acuerdo a derecho esta novela que emula a lo peor de un "Semanal Vaquero", nuestro ciudadano y presunto (agregue delito aquí) es ahora condenado a 3 años de prisión por... sí, usted adivinó... ¡DELITOS ELECTORALES! Es que ahora resulta que además de ser todo lo que anteriormente se presumía -y sigue presumiéndose porque en este país no se comprueba nada- es también un conocido falsificador de credenciales de elector. ¡Vaya golpe contra la impunidad y la corrupción! Ciudadanos de México y el mundo, este es un pequeño paso para el gobierno mexicano y un gran paso para la democracia mundial.)

Compañer@, si tu intuición te ha llevado a pensar que el país al que referimos es el tuyo… tristemente estás en lo correcto. México es el país que permite hilar en una puesta en escena a economistas "líderes de opinión pública", futbolistas paraguayos, muñecas de plástico estadounidenses, transportistas chilangos, (ficheras y credenciales de elector) y a las fuerzas del orden de dos países para dar una explicación a un grave problema de Estado.

Es México, tu país, necesitado de crítica, participación y análisis responsable, en donde este macabro surrealismo llevó al pintor español Dalí a pronunciar:



"De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas.”